Premio y castigo

Posted: noviembre 20, 2009 in cuentos

Epaminondas, general de Tebas, guerreaba con los espartanos cuando debió regresar a Tebas para la elección de los magistrados. Al partir, le ordenó a su hijo Stesibroto que no guerreara en su ausencia.Los lacedemonios, enterados de lo que ocurría, provocaron al hijo acusándolo de traidor.El joven, indignado, olvidó la prohibión, libró batalla y salió victorioso. A su regreso, Epaminondas lo coronó por el triunfo y lo castigó por la desoediencia.

Plutarco

El vendedor de lanzas y escudos

Posted: noviembre 20, 2009 in cuentos

En el rino de Chu vivía un hombre que vendía lnazas y escudos.

-Mis escudos son tan sólidos, que nada puede traspasarlos-se jactaba-. En cuento a mis lanzas, son tn agudas que no hay nada que no puedan penetrar.

-¿Y qué pasa si una de sus lanzas chocha con uno de sus escudos?-preguntó alguien.

El hombre no supo qué contestar.

Han Fei

La pereza de Marcus

Posted: noviembre 20, 2009 in cuentos

Marcus era tan vago que, cuando un vez fue a para a la prisión, sintió pereza de salir libre y voluntariamente confesó su crimen.

Cayo lucilio

Las huellas

Posted: noviembre 20, 2009 in cuentos

Cierto león,que se había vuelto anciano y débil, asegurar estar muy enfermo, lo que en verdad era un ardid para que los demás animales fuerana verlo y él pudiese devorarlos, unos tras otros, sin moverse.El zorro, que también había ido a visitar al león, se negó a entrar a la cuera. El león quiso saber por qué no entraba. “Porque ver todas las huellas de quienes han entrado-explicó el zorro-, pero no las de quienes tendrían que haber salido”.

Aftonio

La contraparte

Posted: noviembre 20, 2009 in cuentos

Un hombre que halló un montón de oro levantó un altar; pero aquel que había olvidado el oro, al no encontrarlo derribó el altar con el que se topó.

Platón

Cómo subir una biblioteca Jclic a una página Web

Manual de power point

Posted: octubre 27, 2008 in Aplicaciones de aula

Curso de power point

En este manual se proponen diversas actividades de power point relaciondas especialmente con la aplicación en el aula. Se pretende descubrir las herramientas que nos  ofrece el programa y su aplicación en las materias de clase.

Manual de Jclic

Posted: octubre 27, 2008 in Manual de Jclic

Manual de Jclic

Este manual lo he elaborado siguiendo en manual oficial del programa Jclic. Está pensado para realizar las actividades siguiendo uno a uno los pasos y englobarlas en un proyecto. Lo he usado como manual para varios cursos impartidos en el Cap y en colegios de Alcalá de Henares.

Dos cuentos paralelos

Posted: octubre 12, 2008 in Redacciones

La cabra montesina y el Tragaldabas

La cabra montesina

Había una vez una madre que tenía tres hijas. Un día estaba haciendo la comida y, viendo que necesitaba grano para hacer el pan, le dijo a la hija mayor:

-Sube al granero y tráeme un poco de grano.

Al ir a subir las escaleras escuchó a la cabra , que decía:

  • Soy la cabra montesina,

    del monte montesinal

    y a quien suba la escalera

    me la trago de un tragal

La niña subió y la cabra se la tragó.

La madre, como la hija tardaba mucho, mandó a su hija mediana.

La hija mediana fue, y cuando empezó a subir la escalera, escuchó a la cabra que decía:

  • Soy la cabra montesina,

    del monte montesinal

    y a quien suba la escalera

me la trago de un tragal

Pero la niña subió y la cabra se la tragó.

La madre. como las dos hermanas tardaban mucho, mandó a la más pequeña.

Cuando la hermana pequeña fue a subir, escuchó a la cabra, que decía:

  • Soy la cabra montesina,

    del monte montesinal

    y a quien suba la escalera

me la trago de un tragal

Y esta también subió y la cabra se la tragó.

La madre, como sus tres hijas tardaban tanto, fue a ver lo que había pasado y al llegar a las escaleras se encontró con la cabra, que le dijo:

  • Soy la cabra montesina,

    del monte montesinal

    y a quien suba la escalera

me la trago de un tragal

La madre se echó a llorar y se marchó por el caminico adelante.No había caminado mucho cuando se encontró con una hormiga, que le dijo:

-¿Qué te pasa, buena mujer?

Y la mujer contestó:

-¡Que hay una cabra en mi casa y se ha comido a mis tres hijas!

La hormiga dijo:

-Pues llévame a tu casa, que voy a echar a la cabra.

La mujer y la hormiga fueron a la casa, y cuando comenzaron a subir las escaleras se encontraron con la cabra, que les dijo:

  • Soy la cabra montesina,

    del monte montesinal

    y a quien suba la escalera

me la trago de un tragal

Y la hormiga respondió

  • Yo soy la hormiguita

    bonita y chiquita

    de mi hormigal

    que de un picotazo

    te haré bailar

Y dicho esto le dio a la cabra un picotazo tan fuerte en la barriga que se la reventó, y así pudieron salir las tres hijas de la buena mujer.

La mujer le dijo a la hormiga:

-¿Cómo podría agradecértelo? Ya sé

¡ te daré una fanega de trigo!

La hormiguita le respondió:

No, que no lo muele mi molinico

ni cabe en mi capacito.

-Te daré media fanega

No, que no lo muele mi molinico

ni cabe en mi capacito

-Te daré media fanega

No, que no lo muele mi molinico

ni cabe en mi capacito

-Te daré doce granos.

No, que no lo muele mi molinico

ni cabe en mi capacito

-Te daré un grano

Ese sí cabe en mi capacico

y lo muele mi molinico.

Y así , muy contenta con su grano, se fue la hormiga a su hormiguero.

Cuento murciano

“Cuentos populares del Mediterráneo”

Ed. Ana Cristina Herreros.

E. Siruela

El gallo y el carámbano

Posted: octubre 20, 2007 in cuentos

 Una mañana de invierno de mucho sol, pero de mucho frío, salió el gallo a pasear tan contento. No se dio cuenta de que caminaba sobre un arroyuelo que se había helado por la noche, cuando de pronto se quebró el carámbano y al gallo se le hundieron las dos patas. Una de ellas se le partió, y allí quedó él aprisionado.

-Carámbano- dijo el gallo-, ¿por qué me rompes mi patita? ¿Tan fuerte eres?

Y le contestó el carámbano:

-Más fuerte que yo es el sol que me derrite.

Y dice el sol:

-Más fuerte que yo es la nube que me tapa.

Y dice la nube:

-Más fuerte que yo es el aire que me mueve

Y dice el aire:

-Más fuerte que yo es la pared que me detiene.

Y dice la pared:

-Más fuerte que yo es el ratón que me agujerea.

Y dice el ratón:

-Más fuerte que yo es el gato que me come.

Y dice el gato:

-Más fuerte que yo es el perro que me persigue.

Y dice el perro:

-Más fuerte que yo es el palo que me apalea.

Y dice el palo:

-Más fuerte que yo es la lumbre que me quema.

Y dice la lumbre:

-Más fuerte que yo es el agua que me apaga.

Y dice el agua:

-Más fuerte que yo es el burro que me bebe.

-¿Por dónde íbamos?

-Por el burro.

-Pues álzale el rabo y bésale el culo

Versión en Cuentos al amor de la lumbre de A.R. Almodóvar